MOREZÓN (2393 m)



Morezón (2393 m) por el Puerto de Candeleda (Sierra de Gredos).


El Morezón es el poderoso contrafuerte que cierra el Circo de Gredos por su lado oriental, desde su amplia cima podremos obtener, sin lugar a dudas, la mejor vista sobre el Circo y las cumbres que lo circundan. Esta montaña se prolonga hacia el norte en la denominada Cuerda del Cuento, que es la loma que constituye los Barrerones. El cordal que se dirige al este forma parte del espinazo principal de la Sierra de Gredos, enlazando Navasomera y el Puerto de Candeleda al Morezón.
La vertiente NE que asoma al Prado de las Pozas, y que es utilizada normalmente como ruta de ascensión a esta montaña, es poco abrupta; todo lo contrario sucede con el flanco oeste, que es el que cae sobre la Laguna Grande, donde la erosión glaciar fue más activa, produciendo un relieve más vigoroso, dando un abrupto conjunto de canales y resaltes que en condiciones invernales permiten enlazar una serie de canales y pequeñas cascadas de hielo de cierto interés.
En esta ascensión utilizaremos el Puerto de Candeleda, que forma parte de un camino histórico usado a lo largo de siglos para la trashumancia y el paso de mercancías, para alcanzar el Morezón. En el descenso seguiremos hacia el norte toda la Cuerda del Cuento, permitiéndonos disfrutar durante más tiempo del espectáculo de las vistas que se abren al Circo de Gredos.

Acceso:  desde la localidad de Hoyos del Espino (Ávila), tomar la carretera que en 12 kilómetros nos deja en el parking de la Plataforma de Gredos.

Desnivel:  650 metros.
Distancia total:  13 kilómetros.
Horario:  5 horas, ida y vuelta.


Iniciamos el itinerario por el camino que va a la Laguna Grande, ascendiendo paralelos al río de Prao Puerto. El primer tramo es empinado y completamente empedrado.


Poco tiempo después abandonamos el camino que se dirige a la Laguna Grande, tomando a la izquierda (sur) otro camino, donde veremos un pluviómetro.


A partir de ahora, la senda, muy suave, discurre en paralelo al cauce del río Prao Puerto.


Avanzamos cómodamente mientras aparece en el horizonte el paso del Puerto de Candeleda.


Cruzamos el riachuelo siguiendo los hitos, a nuestra derecha, encima de una loma, podemos ver el Refugio del Rey, por donde más tarde pasaremos.


Desde abajo veremos un enorme hito que sin perdida alguna nos lleva por el sitio correcto.


Puerto de Candeleda (2030 m).
Superamos un último repecho y llegamos al puerto, que se encuentra en la línea divisoria de la sierra, proporcionando unas extensas vistas del Valle del Tiétar y de la localidad de Candeleda. Fue el paso natural más usado de la sierra después del Puerto del Pico y el de Tornavacas.


En el puerto localizamos una senda a nuestra derecha, la tomamos en suave ascenso.


Seguimos la cuerda adelante y guiados por hitos.


En un punto del camino nos detenemos para disfrutar de las vistas. Hacia el oeste aparecen alguno de los descarnados picos del Circo de Gredos, como los Tres Hermanitos, el Perro que Fuma o el Casquerazo. Vistos desde este novedoso ángulo parecen tener ante nuestros ojos una nueva identidad.


Hacia el oeste, y muy lejano, vemos al monarca gredense: el pico Almanzor.


Variamos nuestro rumbo hacia el norte con vistas al Refugio del Rey.


Refugio del Rey (2190 m).
Esta edificación ha sucumbido al abandono y al paso del tiempo. Construido en 1914 como base de caza del rey Alfonso XIII. Desde él partía un camino llamado Trocha Real que, pasando por el desagüe de la Laguna Grande, subia a la Portilla del Rey, dando acceso al precioso Circo de Cinco Lagunas, y del que aún se conservan importantes tramos.


Continuamos siguiendo los hitos por los vestigios de la Trocha Real.


Entre piornos bordeamos por la derecha la loma que tenemos a poniente.


Al final damos vista al flanco este del Morezón.


Descendemos unos pocos metros para llegar a Navasomera (una suave hondonada que comunica el valle del río Pozas con la Garganta Blanca).


Subimos en dirección suroeste, siguiendo los hitos hacia la cumbre.


En nuestro ascenso, mirando al sur, aparece el Risco del Fraile.


Observamos a un grupo de cabras tomando plácidamente el sol. Es frecuente poder admirarlas al realizar excursiones por la sierra.


Cabra Montés de Gredos ("Capra Pyrenaica Victoriae").
La esbelta estampa de los machos monteses se ve realzada por su gran cornamenta, que puede llegar a tener cerca de un metro de alzada.


Tras un rato disfrutando de la paz y el silencio en compañía de estos increíbles animales, llegamos al cordal en un punto cercano a la cima.

MOREZÓN (2393 m).
Desde la cumbre las vistas son excepcionales en todas direcciones. Recomendamos subir a esta montaña a cualquier persona que se acerque por vez primera a la Sierra de Gredos, ya que sus vistas hacia el Circo de Gredos son inigualables, constituyendo un mirador privilegiado de primer orden, además es una ascensión sin complicaciones, con un desnivel apto para la mayoría de personas.


Destaca la cubeta glaciar del Circo de Gredos, coronada por los picos más emblemáticos de la sierra: El Almanzor, La Galana y el Ameal de Pablo, entre otros; al fondo, la Laguna Grande y el Refugio Elola.


Para bajar de la montaña descendemos en dirección norte por la Cuerda del Cuento guiados por los hitos.


Antes de bordear un resalte rocoso por la derecha, vemos abajo, a nuestra izquierda, el camino que desde la Laguna Grande sube a los Barrerones. La línea punteada amarilla (foto inferior) forma parte de la Trocha real, y comunica con dicho camino. Nosotros seguiremos al norte (flecha roja).


Más abajo entramos en una zona de piornos donde algunos hitos nos ayudan en este tramo algo molesto.


En el descenso veremos hitos que llevan hacia el este, en dirección al Prado de las Pozas, siempre obviando éstos y continuando al norte, llegamos a un gigantesco hito que señala que vamos por el buen camino por la Cuerda del Cuento.


Al final, un descenso un poco más pronunciado nos lleva a la zona alta de los Barrerones.


Enlazamos con el camino de la Laguna Grande girando a la derecha.


Dejaremos a nuestra izquierda la Fuente de los Cavadores para continuar en dirección este.


Continuamos por el camino, que nos lleva a cruzar el puente sobre el río Pozas.


Caminamos por una zona plana y herbosa que nos llevará, más adelante, al camino empedrado del principio y que conduce al inicio de la ruta: la Plataforma de Gredos, donde daremos por concluida esta esplendida jornada.

Esperando que os haya gustado y amenizado nuestra excursión; nos despedimos hasta otra singladura montañera.
Beti Aurrera. SALUD !!!.






PEÑA TELERA (2764 m)




PEÑA TELERA (2764 m) por el Paso Horizontal - Sierra de la Partacua (Huesca).


La ascensión a Peña Telera por el "Paso Horizontal" es bastante peligrosa y expuesta en invierno, cuando la nieve o el hielo cubre la empinada ladera que recorre la base de los paredones de Peña Parda. Para afrontar con seguridad esta ruta es preferible optar por el verano, implicando dicha actividad un flanqueo aéreo y alguna trepada que no reviste dificultad alguna para todo aquel que tenga una mínima experiencia en la montaña.

Población más cercana:  Piedrafita de Jaca.

Acceso:  tomando la A-136 que se dirige al paso fronterizo del Portalet (Valle de Tena), desviarse a Piedrafita de Jaca, pasada la población seguir unos dos kilómetros carretera arriba hasta llegar al parking del Parque Faunístico de Lacuniacha. Aparcar aquí o en los alrededores.

Desnivel:  1430 metros.
Tiempo:  6h 30 min. ida y vuelta.


Aparcamiento (1340 m).
Nos ponemos en marcha tomando la pista de Lana Mayor en suave ascenso.


Un cartel a pie de pista indica la dirección a tomar para llegar al Ibón de Piedrafita, cogemos la desviación, para caminar paralelos al torrente que viene del ibón.


Vamos disfrutando de las vistas sin apenas desnivel, mientras Peña Telera, altiva, va cubriéndose de nubes.


Alcanzamos el Ibón de Piedrafita (1602 m), desde donde observamos la ruta de ascenso.


Rodeamos el ibón por la derecha, siempre atentos a los hitos que nos llevan a un canchal.


En este cuadro tan austero nos sorprende una simpática y curiosa marmota.


El camino asciende entre la pedrera hacia una pared, desviándose a la izquierda para evitarla.


Más arriba superamos un corto resalte con una sencilla trepada, para seguir la senda hacia la derecha.


Entramos en un verde valle colgado.


Desde aquí vemos inexpugnables y atemorizantes estas gigantescas murallas.


Un circo de grandes paredes cierra el paso, siendo fáctible el acceso a través de la Canal de Cachivirizas.


Empezamos a subir por la canal colmatada de derrubios.


Este tramo es muy empinado y cabrón, dando un paso adelante y otro hacia atrás. ¡Terrible!.


Nuestros cuádriceps llegan a calentarse más que un reactor nuclear soviético.


Con las vielas casi gripadas ganamos la Forca o Collado de Cachivirizas (2360 m). 


Desde el Collado de Cachivirizas seguimos hacia la derecha en busca del Paso Horizontal.


Continuamos por esta meseta elevada en dirección a Peña Parda.


Alcanzamos una impresionante proa blanquecina que divide las dos vertientes.


Hacia la derecha entramos en el famoso "Paso Horizontal" a través de un estrecho sendero.


Esta travesía horizontal pasa por debajo de las paredes de Peña Parda.


Atravesamos una zona suspendida sobre los abismos del Circo de Piedrafita.


El Paso Horizontal en invierno se convierte en un pasaje muy delicado y expuesto, donde por desgracia han ocurrido accidentes mortales.


Una posición privilegiada para observar la grandiosidad de Peña Blanca.


Llegamos a un paso algo delicado, donde nos tendremos que ayudar con las manos, para descender unos metros antes de llegar al muro que debemos de superar.


De lejos el muro parece más difícil, pero de cerca se observan las gradas que facilitan su ascensión.


Siguiendo los hitos trepamos sin más obstáculos por el muro.


Salimos ya muy altos sobre el valle.


Encontramos en el suelo bastantes Edelweiss, la Flor de las Nieves.


Seguimos hacia la derecha ya por buen sendero.


Pasamos cerca de la salida del corredor de la "Gran Diagonal", clásica invernal que realizamos hace ya algún tiempo.


Sin nieve es una canal seca con piedras de todos los tamaños a lo largo de todo su recorrido. ¡Cómo cambia la cosa!.


Continuamos por sendero que nos lleva cerca de los precipicios que se abren hacia el norte.


Con vistas a la cima el terreno es más cómodo y se progresa mejor.

PEÑA TELERA (2764 m).
Ganamos la cumbre pletóricos, sabedores de que estamos fuera de los circuitos habituales, y lo que es más importante, el poder conocer un poco de esta alucinante sierra llena de encanto, con unas paredes norte que desafían al más intrépido, sobre todo en invierno, cuando la nieve cubre sus verticales canales.
Nada más, sed buenos y no olvidéis de vitaminaros y mineralizaros, sobre todo con birrita fresquita y refreskante.
Beti Aurrera.  SALUD !!!