PICO DE LA MIEL - Vía Guirles-Campos (6b/Ae1)


SIERRA  DE  LA  CABRERA  (Madrid)



Mientras otros se empeñan en buscar la armonía universal, nosotros, fieles a nuestra hoja de ruta, seguimos creando el kaos allá por donde pisamos y pasamos. Sabedores de la escasa aportación que el Komando Utópiko puede ofrecer al mundo de la escalada, continuamos con nuestra tozuda cruzada de trepar sin sentido, haciendo caso omiso a esas voces que con inquina y lascivia desprestigian nuestra reputada inadaptación alpinística. Hoy vamos a desatar el desenfado, dando rienda suelta al irreflexivo mundo interior que nos alimenta y que insensatamente nos guía a desarrollar gilipolleces en el monte. ¡No nos perdáis de vista! Empezamos...

LARGO 1. (V+)
Ya casi nadie escala el primer largo por la placa musgosa y expuesta que pertenece a la entrada original de la vía. La mayoría del personal que pasamos por aquí comenzamos escalando los primeros metros de la vía Casera Atómica, que lleva a una pequeña placa con un parabolt que se supera con un paso fino hacia la derecha (V+), aquí nos agarramos a la laja que remata la placa para alcanzar el diedro, que en un principio es bastante vertikal y que según ascendemos va perdiendo inclinación. Todo este tramo hasta la reunión se protege dabuten sin problemas, siendo el canto excelente.

LARGO 2. (IV/Ae1)
De la R1 salimos a coger el canalizo que lleva a un corto diedro que conduce a una monolítica placa muy lisa, donde podemos sacar los estribos. De txapa a txapa superar el desplome para salir al muro, donde encontraremos un paso algo largo entre seguros que nos obligará a estirarnos más que un novio en su despedida de soltero (llevar una antena no estaría de más). El muro acaba cortado por una fisura horizontal que nos viene cojonudamente para endiñar un katxarro y salir en libre a la repisa descendente, que hacia la derecha lleva a la R2.

LARGO 3. (IV)
De la reunión salimos por la placa hacia la derecha para continuar hasta una encina, donde escalamos un canalizo (para protegernos podemos lazar las pequeñas encinas que existen en el recorrido) que según ascendemos se va estrechando convirtiéndose en una estrecha fisura, obligándonos a realizar una travesía hacia la izquierda, algo expuesta, pero en absoluto difícil. Así se llega a la R3.

LARGO 4. (6b)
Desde la R3 ganamos fácilmente el gran nicho, donde atacamos la fisura de manos con forma de media luna, ésta se muestra peleona desde el primer momento, teniendo su paso más "heavy" a la salida del techo que remata el diedro. Este largo se lo pegó Natxo, que tras varios intentos fallidos decidió meter malamente un alien, colgar un estribo de él y, sin remordimientos, tirar pa´rriba. Superado el techo el terreno ya tumba, y un poco más arriba utilizamos una ancha grieta para realizar una larga y fácil travesía que hacia la izquierda conduce a la R4.

LARGO 5. (III)
Rematamos la faena saliendo por la placa que se encuentra por encima de la reunión (grado fácil, pero recomendable escalar encordado por sí tuviéramos un resbalón tonto), para atravesar luego hacia la izquerda. Terminamos montando la última reunión lazando una gran encina. Final de vía.


Otro día de aventurilla y desahogo que nos complace bastante haberlo compartido con vosotros, mutxatxada Utópika. Recordad siempre vitaminaros y mineralizaros, sobre todo con unas buenas birritas refrescantes, con ese lúpulo que tanta adicción crea.  SALUD !!!  SAMBARINAIT !!!